Por: Isidro Galicia

Silvano es un político desideologizado.

Pragmático y laxo en sus concepciones de la política.

Su pretensión se sitúa en un contexto más protagónico, que en la solidez de sus argumentos presidenciales.

Pero detrás de esa aspiración satélite, se encuentra el nuevo capitulo por el control del PRD nacional.

El grupo de Foro Nuevo Sol, al que pertenece el mandatario, corría el riesgo de situarse en una posición marginal y en desventaja, respecto a las otras expresiones del PRD.

No había de otra. Debía entrar a la escena política nacional.

Los resultados electorales obtenidos por Alternativa Democrática Nacional (ADN) y Morena en la elección del Edomex, precipitaron los tiempos de Silvano.

Ambas circunstancias, forzaron la determinación del gobernador del estado.

Aún sin presentar propósitos programáticos del por qué su aspiración, Silvano abrió un nuevo frente de conflicto al interior del partido.

O ¿al momento, alguien de la tribu de Nueva Izquierda, ADN o la propia dirigencia nacional del PRD, se decantó por Silvano?

Propios y extraños, no le dan posibilidades objetivas de competir en una elección presidencial, o siquiera lograr la nominación del Sol Azteca.

Al trazar una ruta de alto riesgo, el mandatario michoacano viró sus esfuerzos de contención, para colocarse en una posición de mayor alcance político.

Sin embargo, su periplo  personal se fundamentó  en una aspiración de sobrevivencia política.

Su decisión  se concertó en una apresurada lectura, en un desvarío por el poder; de los tiempos y de las probables circunstancias electorales, o de los propios compromisos con el régimen.

El tema de una gran alianza de las izquierdas para el 2018, será el detonante que exponga con claridad las posiciones políticas antagónicas, de quienes desean la unidad o su fragmentación.

De aquí en adelante, Silvano será un factor de polarización al interior del PRD y de las izquierdas. Su postura rupturista está definida y ya determinó a sus adversarios.

Aunque bien dicen que en política no hay nada escrito, Silvano decidió jugársela, bajo el riesgo de salir derrotado.

La candidatura fue el medio. El PRD es el objetivo.