La prensa nacional y la de nuestro Estado, destacan en sus principales páginas del domingo 15 del presente mes, el acoso y golpeteo de la policía michoacana contra los estudiantes, en donde hubo golpes y detención de estudiantes tanto de la Normal Rural de  Tiripetío como de los de Atyozinapa  del estado vecino de Guerrero.

Conociendo lo que es el gobierno no solamente del México de hoy, no sorprende ya la conducta ni de la policía ni de los gobernantes que desgraciadamente tenemos. En el caso particular de Michoacán, me he abstenido de hacer comentarios negativos tanto de gobiernos posteriores al presente ni de los presidentes municipales de ahora ni de los anteriores, precisamente por el indigno acoso que durante mi gestión administrativa recibí de un sector de la prensa michoacana. En estos últimos treinta años de escribir mis “Repercusiones”

He considerado y así lo he manifestado en anteriores columnas, que a los jóvenes   estudiantes, su edad los impulsa a ver en forma muy diferente la situación del país, máxime con la terrible experiencia de os  “43 -y más-  desaparecidos” mágicamente por la corrupción generalizada que prevalece en todo el país, encubierta por diversos gobernadores y titulares incluso del Poder Ejecutivo Federal.

Salvo que por nacimiento se tenga una deformación cerebral, el ser humano por naturaleza no es malo, ni perverso y por lo contrario busca permanentemente superarse económica y  profesionalmente y bajo estas consideraciones personales, hago un respetuoso llamado al gobernador del Estado, para que, por ejemplo, replicara la actitud y norma que el General Lázaro Cárdenas tenía principalmente, para los más desprotegidos y humildes.

Nada le pasaría al Ing. Silvano Aureoles, Gobernador Constitucional del Estado, si de repente se presentara sólo, en la misma Escuela Rural de Maestros de Tiripetío y  dialogara con los estudiantes, interiorizándose de su problemática a efecto de  conocer con profundidad sus inquietudes, sus miserias y, desde luego,  sus aspiraciones.  Doblegarlos con la  policía, como lo han realizado las diversas dictaduras,  no es el camino a seguir; por lo contrario, para los gobernantes es el desprestigio. Ojalá el gobernador se fije más en la conducta del General Cárdenas que en darle seguimiento al liberalismo que nos ha empobrecido.

Sé, del Gobernador del Estado, que fue estudiante interno de La Escuela Nacional  de Agricultura, conocida popularmente como Chapingo “ENA” y ahora denominada Universidad Autónoma de Chapingo. En esa Histórica institución, los estudiantes becarios tenían comida, servicios médicos, Lavandería, Zapatería e incluso Ropería. Además, había (no se si los gobiernos nacionales  anteriores o actual la mantengan tan bien como en los tiempos de estudiante de Silvano) se impartía una educación deportiva y cultural, que en las Escuelas Normales que quedan, si acaso hay una cancha de Básquet Bol y nada más.

De edificio a edificio hay una diferencia enorme. La de Chapingo fue una gran Hacienda propiedad del General y Presidente don Manuel González. ¡Toda una gran Historia ha tenido y tiene la actual ENA¡

Desde luego que esta Institución, en su principio, prácticamente tenía una educación militarizada y con ciertos desvíos positivos, para posteriormente transformarse en la Universidad Autónoma de Chapingo.

No conozco cuál sea el presupuesto económico para la Normal de Tiripetío pero comparado con la Universidad Autónoma Chapingo, debe ser enorme la diferencia  tanto económica como por el origen de quienes en ambas instituciones se preparan.

La escuelas  normales rurales, como la “Vasco de Quiroga”, llamada coloquialmente de Tiri, es histórica, tanto en su edificio como en su continuidad educativa, que se ha visto degradada por el interés de los gobiernos liberalistas o capitalistas en desaparecerlas del mapa educativo nacional.

Desde mi punto de vista, el gobierno de la República, como escusa para desaparecerlas totalmente, aprovecha la inquietud y la rebeldía estudiantil que prevalece en los interiores de las normales rurales.