Por Héctor Torres

Ahora fueron maestros institucionales, agrupados en una organización denominada Delegaciones Unidas, los que salieron a las calles a reclamar que el gobierno del estado les pague los bonos que les adeudan, no solamente de administraciones anteriores, sino también los que no les ha cubierto el gobierno de Silvano Aureoles Conejo.

El gobierno del estado sacó a sus secretarios para que dijeran “que ya se nos había pagado todo y eso es falso” y agregó que les cubrieron, “para tratar de calmar las cosas”, dos bonos de mil pesos cada uno y lo que adeuda a cada uno de los 35 mil trabajadores son más de 20 mil pesos.

Ellos lanzan las cifras y dicen que ya pagaron tantos millones de pesos, pero hay que dimensionar las cosas “y como trabajadores ya devengamos eso”, el gobierno estatal se escuda en que la deuda proviene de gobiernos anteriores, “nos deben desde 2015, pero el gobierno de Silvano Aureoles entró en el 2015 y nos deben desde el 2015, 2016, 2017 y ya se debe el primer bono de 2018”.

Luego de señalar que el gobierno miente, puntualizaron que sería mejor calendarizar pagos y destacaron que los bonos se acuerdan en la Federación “y ellos dicen que se acuerdan aquí en el estado y eso es falso”.

Resaltaron que a los maestros federales les llega puntual el pago de los bonos y piden al gobierno de Silvano Aureoles que se acabe esa diferenciación y “si no puede con la nómina del estado pues que se la entregue a la Federación”.

Aseguraron “no somos la caja chica de nadie” y no descartaron que haya desvío de recursos, pues el gobierno “parece un barril sin fondo” y quieren responsabilizar de ello al magisterio “y hay que recalcar que somos maestros institucionales los que hoy estamos aquí”.

Consideraron necesario salir a las calles porque “el gobierno no entiende de otra manera, seguimos laborando, pero cada semana nos estamos manifestando, empezó el movimiento con diez delegaciones y hoy se agregan catorce de Lázaro Cárdenas”.

En voz de Jaime Ramos Nieto reiteraron que todas son delegaciones institucionales que también están reclamando el pago de los bonos que les adeudan y por qué “no hablan de sus salarios estratosféricos –lo que cobran funcionarios, senadores y diputados- y quieren culparnos de las finanzas rotas del gobierno del estado”.