Morelia;  Michoacán, 30 de mayo de 2018.-   Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco que se conmemorará el próximo 31 de mayo, el diputado presidente de la Comisión de Salud y Asistencia Social en la LXXIII Legislatura Local, Rogelio Trejo Trejo hizo un llamado a cerrar filas en fortalecer la conciencia sobre los efectos nocivos que tiene en la salud el consumo del tabaco.

Al hacer uso de la tribuna el diputado local por el Distrito de Maravatío hizo un llamado a unir esfuerzos para que se intensifiquen los trabajos y las acciones de información y asesoramiento sobre los daños causados al fumar para la salud.

Refirió que en el mundo el consumo de tabaco mata cada año a casi 6 millones de personas, una cifra que, según las previsiones, aumentará hasta más de 8 millones de fallecimientos anuales en 2030 si no se intensifican las medidas para contrarrestarlo.

“El tabaquismo es perjudicial para cualquier persona, con independencia de su sexo, su edad, su raza, su cultura y su educación. Causa sufrimiento, enfermedades y fallecimientos, y la generación de empobrecimiento en las familias de todo el mundo y debilita las economías nacionales”.

En nuestro país, expuso mueren en promedio 46 mil 400 personas al año, cifra que es equivalente a 130 muertes de personas diarias,  de las cuales 7 se registran en Michoacán, según un informe de la Dirección General de Servicios Médicos de la UNAM.

Rogelio Trejo mencionó que el consumo del tabaco obliga a aumentar el gasto sanitario y produce una reducción de la productividad, generando costos sustanciales para la economía de los países.

“A su vez, el consumo de tabaco agrava las desigualdades sanitarias y la pobreza, ya que las personas con menores recursos económicos, dedican montos económicos a sus a necesidades básicas como la alimentación, la educación y la atención sanitaria. Cerca del 80 por ciento de las muertes prematuras causadas por el consumo de tabaco se registran en países de menor recurso monetario, que tienen más dificultades para alcanzar los objetivos de desarrollo”.

Aunado a lo anterior, mencionó que en el cultivo del tabaco se utilizan grandes cantidades de plaguicidas y fertilizantes que pueden ser tóxicos y contaminar fuentes de suministro de agua. Cada año, estos cultivos utilizan 4,3 millones de hectáreas de tierra y causan entre un 2 por ciento y un 4 por ciento de deforestación del planeta. Además, la fabricación de productos de tabaco genera 2 millones de toneladas de residuos sólidos.

En ese contexto, enfatizó que la OMS exhorta a los países a priorizar y agilizar los esfuerzos realizados para luchar contra el consumo de tabaco en el marco de las medidas relacionadas con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

“Todos los países se benefician de la lucha eficaz contra esta epidemia, principalmente porque protegen a sus ciudadanos contra los efectos dañinos del consumo de tabaco y reduciendo su impacto en las economías nacionales de todo el mundo. El objetivo de la Agenda para el Desarrollo Sostenible y sus 17 metas mundiales es garantizar que nadie quede desatendido”.

La lucha antitabaco, que está incluida en la Agenda para el Desarrollo Sostenible, es una de las formas más eficaces de contribuir al logro de la meta 3.4 de los ADS: de aquí a 2030, reducir en un tercio la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles en todo el mundo, incluidas las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Finalmente dijo que “no son solo los gobiernos los que deben redoblar los esfuerzos, todos podemos poner nuestro grano de arena para poner fin al consumo del tabaco en el mundo de forma duradera. Esto es posible conseguir haciendo compromisos individuales”.