Morelia; Michoacán, 20 de agosto de 2018.- Las bibliotecas públicas enfrentan hoy el desafío de satisfacer nuevas necesidades y demandas, incrementar la adquisición de documentos diferentes al libro impreso, y al lado de los servicios tradicionales, diseñar y ofrecer servicios con mayor valor agregado, para aprovechar las ventajas que ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación.

Asimismo, es necesario aprovechar y destacar talentos y potenciales que existen en las comunidades, la diversidad de costumbres y tradiciones, así como los legados que identifican a cada contexto y que constituyen parte importante del desarrollo cultural de los pueblos.

Con ese propósito, la LXXIII Legislatura en su tercer año de ejercicio parlamentario, aprobó la Ley de Bibliotecas del Estado de Michoacán, que tiene como objetivo reforzar la función de las bibliotecas públicas para convertirlas en espacios culturales modernos y de vanguardia.

La iniciativa fue propuesta por la diputada Adriana Hernández y Pascual Sigala, diputado con licencia, y dictaminada por los diputados integrantes de la Comisión de Cultura, quienes se pronunciaron a favor de actualizar el marco jurídico, para consolidar la función de las bibliotecas públicas como pilar fundamental en la reconstrucción del tejido social, a través de la inclusión de las comunidades en programas educativos y culturales.

La norma establece que las bibliotecas públicas deberán prestar servicios básicos gratuitos y promover su actualización a fin de responder a las necesidades de la población urbana y rural, diversificarlos con el apoyo de las tecnologías de la información y comunicación.

Asimismo, deberá ampliar y desarrollar servicios dirigidos a grupos específicos con necesidades particulares y facilitar la accesibilidad física al conocimiento y recreación cultural a todas las personas.

Al considerar estas funciones, se pretende convertir a las bibliotecas públicas en una institución social de contenido profundo integrada a la comunidad–pueblo–sociedad.

Desde esta perspectiva, se espera transformar los espacios de las bibliotecas públicas de Michoacán, en espacios desde los cuales se promuevan la cultura y las artes, mediante procesos formativos que impacten en las condiciones sociales de las comunidades.