¿Por qué tan serios?

Nada ha cambiado, todo sigue igual. Se fue Alfonso Martínez Alcázar y llegó Raúl Morón Orozco y los policías municipales siguen actuando de la misma manera. Arbitrarios, prepotentes, abusivos y tratando con golpes y mentadas de madre a presuntos delincuentes. La Dirección de Mercados trata a los vendedores de tamales como delincuentes y a los que están en las inmediaciones del Mercado Independencia no les dicen nada. Lo mismo pasa con los vendedores de perros –estos sí están cometiendo un ilícito- en el tianguis del Auditorio. Los domingos están a la vista de todos vendiendo las mascotas y los policías no dicen nada. De seguir esta tendencia, entre Morón y Alcázar la única diferencia será la vestimenta -uno morenista y el otro independiente-, porque al final será la misma gata, nada más revolcada.