*ESTACIONAMIENTO EN HOSPITALES, ¿PARA EMPLEADOS O PACIENTES? *CLAUSURAN HOTEL DE PONCHO. *YA INICIARON, NO PUEDEN PARAR. *¿DÓNDE CONTINUAR? *AVENIDA ACUEDUCTO, EL MAYOR ROBO. *NUESTRA FUNCIÓN ES LA SEGURIDAD, NO DETENER A CAPOS: LÓPEZ OBRADOR.
Con cierto bombo y platillo, el gobierno del estado ha publicitado que, a través de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, invertirá un poco más de 70 millones de pesos en la construcción de los estacionamientos y las vialidades de acceso a los hospitales civil e infantil de nuestra ciudad, pero ubicados en el municipio de Charo, en lo que han dado por llamar “Ciudad Salud”.
Obras las señaladas, impedirán que se repita la historia de los hospitales del IMSS y del ISSSTE, los que carecen de estacionamientos y los accesos, -mal diseñados-, son invadidos por familiares de pacientes para estacionar sus vehículos, so pena de tener que acudir a los estacionamientos de las instalaciones de la feria.
Sin embargo, desde ahora, habrá que preguntarles a las autoridades de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, que son las ejecutoras de las obras, así como a las autoridades de la Secretaría de Salud, ¿Para quién están destinados los estacionamientos? Para el público en general, paciente y familiares o se convertirá en “exclusivo” para el personal médico y de servicios de los nosocomios.
En opinión de este escribidor, es absolutamente injusto, que se inviertan recursos públicos cuyo origen son los impuestos que pagamos, para que se construyan estacionamientos “exclusivos” para los empleados públicos, discriminando a los ciudadanos que somos los que con nuestros impuestos financiamos su construcción.
Ejemplo de lo anterior, son las instalaciones del complejo administrativo municipal denominada “Manantiales”, en las que las áreas de estacionamiento se han destinado desde su construcción al usufructo de los funcionarios y empleados del municipio, prohibiendo el acceso a los ciudadanos que acuden en demanda de los servicios municipales que ahí se prestan.
CLAUSURAN HOTEL DE PONCHO.
Como buen actor político “independiente” PONCHO MARTÍNEZ evadió el cumplimiento de la legislación municipal que regula la vía pública, legislación municipal que él mismo creó como presidente municipal, incumplimiento que desembocó en la clausura temporal del hotel de su propiedad “Casa Madero” por parte de las actuales autoridades municipales.
En una entrega pasada, comenté a ustedes que la autoridad municipal había realizado una inspección en las instalaciones del hotel “Casa Madero”, detectando la instalación de tarimas sobre la vía pública, cuyo permiso otorgado en la administración de WILFRIDO LÁZARO, ya había caducado y en razón de ello, se exhortó a la administración del hotel, que deberían remover las tarimas en un plazo razonable.
La visita y notificación respectiva por las autoridades municipales, fue el pasado 24 de enero y 5 días no fueron suficientes, para los administradores del hotel, para proceder a desinstalar las tarimas que invaden la vía pública y poder recobrar, para el uso ciudadano esa zona pública, desobediencia que terminó con la clausura temporal del hotel, hasta que quite sus tarimas de la vía pública.
YA INICIARON, NO PUEDEN PARAR.
En efecto, la clausura tanto del Café Europa propiedad de la familia del ex presidente municipal de Morelia, SALVADOR LÓPEZ ORDUÑA, por exceder la instalación de mesas sobre los portales y obstaculizar el paso peatonal, como del hotel “Casa Grande” propiedad del también ex presidente municipal ALFONSO MARTÍNEZ ALCÁZAR, por apropiarse de la vía pública en el frente de dicho hotel, deben ser el inicio de una campaña de recuperación de la vía pública.
No continuar esas actividades de recuperación de la vía pública, se entendería como revanchismo político en contra de esos actores públicos, de ahí la necesidad que se continúe con el programa en otras zonas de la ciudad donde comerciantes también se han apropiado de las calles y las banquetas, en detrimento de los ciudadanos.
¿DÓNDE CONTINUAR?
Bueno, pues hay una zona de Morelia, en donde no se apropiaron de una parte de la vía pública, sino que se apropiaron de toda una cuadra de una calle, como se ve en la gráfica, en la última cuadra de la calle Brasil en la colonia Las Américas, instalando “bolardos” automáticos para solo permitir el acceso a los empresarios RAMÍREZ y sus empleados, no a los ciudadanos.
Ya encarreradas, las autoridades municipales podrían revisar que fue lo que pasó con la última cuadra de la calle Venezuela en el mismo fraccionamiento Las Américas, pues dicha cuadra está cubierta con una construcción comercial y que yo sepa, las calles por reglamento no pueden estar cubiertas por nada, ni siquiera por una marquesina, mucho menos toda su superficie, como en este caso.