Resulta por demás preocupante, que algunos participantes en el actual proceso electoral, no tengan -o esa impresión dan-, idea de qué y para qué son las encuestas, pues se percibe que las “encuestas” son las que predicen un resultado electoral y, por lo tanto, a los participantes, candidatos y muchos electores, les preocupa su resultado, más que otros factores que realmente pueden producir una victoria electoral.

En opinión de este escribidor, las “encuestas” en materia electoral, son ejercicios demoscópicos cuyo resultado, debe ser una herramienta para confirmar o reorientar las estrategias destinadas a la conquista del voto, pues si bien pueden revelar el cómo piensa el elector en determinado momento, dicha manera de pensar puede sufrir cambios, en razón de estrategias adecuadas de oferta política.

Cuando las “encuestas” son utilizadas como herramienta publicitaria o mediática, no tiene como objetivo utilizarse como herramienta, sino tratar de manipular al elector, bajo el supuesto de que dicho elector, puede cambiar su manera de pensar o su preferencia de un momento a otro, yéndose a la “cargada” con un supuesto ganador.

En estos casos, se cuenta con la deshonestidad del “encuestador”, quién por encargo, produce el resultado que el cliente le solicita, a sabiendas de que la “encuesta” no fue hecha con ética y honestidad.

En mi navegación cotidiana por las redes sociales, me encontré el siguiente texto, que compartiré con ustedes, que revela cómo una “encuestadora” puede manipular el método estadístico y obtener un resultado que en apariencia es real, legal, pero no legítimo. Al texto solo le agregué la liga necesaria para que usted querido lector, pueda accesar a la “base de datos” y corroborar lo asentado en dicho texto.

“ENCUESTA” DEL DIARIO REFORMA

“En el portal del INE se puede descargar la base de datos de la última encuesta de Reforma que publica tener AMLO 48%, Anaya 26%, Meade 18%, Zavala 5% y el Bronco 3% de preferencias.http://repositoriodocumental.ine.mx/…/3-Estudio-REFORMA-12a… Esta base tiene hasta hace 2 horas 26 descargas, es decir que 25 personas además de quien escribe tuvimos la curiosidad de descargar los datos y no solo ver la gráfica de Reforma sino los datos con que armaron esa gráfica.

Son 1,200 entrevistas, de ellas 180 se hicieron en el estado de México, 108 en la CDMX, 84 en Jalisco, 72 en Veracruz, 60 en Chiapas, 60 en Puebla y en las demás entidades hicieron entre 12 y 36 entrevistas. Muestras extremadamente pequeñas para tener representatividad.

En la CDMX las entrevistas fueron en 5 delegaciones: 61 en Iztapalapa, 15 en Álvaro Obregón, 15 en Cuauhtémoc, 15 en Xochimilco y 12 en Tlalpan.

Llama mi atención y espero que la tuya también que no haya una sola encuesta de las delegaciones Miguel Hidalgo o Benito Juárez gobernadas por el PAN o de Milpa Alta, Magdalena Contreras o Cuajimalpa gobernadas por el PRI.

Y dado que mi suspicacia estadística es grande, se me ocurre revisar los “factores de expansión”, que son números por los que se multiplica cada respuesta para que represente al total, por ejemplo un hombre de 39 años de la sección 3557 de Álvaro Obregón en la CDMX que declara votaría por AMLO se multiplica por 80,295.52, es decir que en el acumulado la respuesta de este hombre contará como la respuesta de 80,295 personas, mientras que un hombre de 44 en la misma sección que declara votaría por Anaya su respuesta contará por la de 68,787.17 personas.

Digámoslo más sencillo, si alguien dice voto por AMLO su respuesta se multiplica 80 mil veces y si alguien dice voto por Anaya su respuesta se multiplica por 68 mil, ¿de dónde salen y cómo calculan esos “factores de expansión”? es un misterio.
Al excluir de la muestra a las delegaciones Benito Juárez con un altísimo voto panista, o Milpa Alta con un altísimo voto priista, la muestra del estudio tiene un sesgo insalvable, y además con los factores de expansión los datos cambian mucho, subiendo la preferencia de AMLO en 17 puntos, bajando la de Anaya en 4 puntos y la de Meade baja 11 puntos, los datos originales no reflejan ninguna ventaja para nadie, ya que quedan 31 para AMLO, 30 para Anaya y 29 para Meade, cifras que con el error de muestreo se convierten en lo que se conoce como empate técnico.

¿Por qué no lo vemos así en el gráfico del periódico? Yo creo que la respuesta la puede tener cada quien, cosa de ir al portal del INE y bajar la base.”

ENCUESTAS MANIPULADAS

Lo anterior, solo revela que ese ejercicio demoscópico o “encuesta”, adolece de ética, moral y profesionalismo, sin poder probar que el beneficiario con el resultado sea el “puntero” o que el “puntero” haya sido quien la mandó hacer, pues pudo ser cualquiera que tuviera el interés de que se hiciera con ese resultado, en política, los políticos recurren en ocasiones a éstas, para derribar adversarios, sin que sean éstos, candidatos.

Como se puede apreciar en el estudio global de esta “encuesta”, en su levantamiento se aplicó método, técnica y herramientas estadísticas, lo que supone le dan sustento científico, empero, el estudio al detalle pudo revelar sus deficiencias, manipulaciones y perversiones, características éstas, que con la sola lectura de las graficas que publica, no se perciben.

“NO TIENE LA CULPA EL INDIO…”

En efecto, en el actual proceso electoral, de pronto han surgido “encuestas” de las denominadas “careos”, entre dos o más candidatos a diversos cargos de elección popular, las que se efectúan a través de las redes sociales, cuyo ¿método? consiste que cualquier persona que pueda ver el anuncio de tal “encuesta” puede votar en un sentido o en otro de los que le solicita el “encuestador”, el que al final de la misma, otorga la ¡victoria! al virtual ganador de la misma.

Sí las que se hacen o levantan con el “método” o técnica que es del conocimiento del Instituto Nacional Electoral, son manipuladas, ¿qué podremos pensar de las que se hacen en Facebook, cuyo resultado pude fácilmente inducirse, con que uno de los “careados” ponga su “Call Center” a trabajar?

LA REFLEXIÓN

A quienes me hacen el honor de leerme, les invito, basado en lo que el escribidor investiga, a no llegar al apasionamiento en las simpatías por tal o cual candidato, sobre todo, cuando tales simpatías o pasión, surge o se reafirma a partir de lo que nos dicen las “encuestas”, pues éstas, probado está, que pueden ser manipuladas y que también pueden tener como objeto manipularlo a usted.

Como colofón de esta entrega, les platicaré que alguna vez comenté a un gran político mexicano mi extrañeza de ver a dos personajes, también de la política de ese momento, juntos tomando una copa, cuando públicamente a través de los medios de comunicación se decían de todo, solo faltaban las mentadas, pero las insinuaban y me contestó socarronamente: “Cuando quieras saber quién es quién en la política, lee la sección de sociales de los periódicos y lo sabrás”