La divina tragedia

Por Héctor Torres

“Yo no he visto candidato que no sea convenenciero; cuando suben al poder no conocen compañero”, esto es un fragmento del corrido “Despierten ya mexicanos” y en verdad, desde mi punto de vista, no está alejado de la realidad y ejemplos hay muchos. Entendiendo como compañero de los candidatos, no aquellos lamebotas y tapetes que se les hincan sino a quienes en las urnas les dieron el voto y el triunfo y de los que ya  ni se acuerdan cuando, los candidatos, se visten de diputados, senadores, gobernadores, alcaldes, presidentes y hasta regidores. Aquí en Michoacán está Silvano Aureoles Conejo quien, por diferencias políticas, ha dejado en el olvido a los que, en mala hora, votaron por él y ha descuidado la seguridad, uno de los grandes problemas que enfrenta el estado; por ahí tenemos diputados que jamás regresan a sus distritos y ya ni se acuerdan de los compañeros que sufragaron por ellos y los llevaron a la curul. Hasta regidores hay que se esconden en sus oficinas para no dar la cara a los ciudadanos que requieren de un apoyo. Esperamos que Andrés Manuel López Obrador  no caiga en ese error y se olvide de los 30 millones de compañeros que votaron por él.

Infierno

El gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, fue a la Ciudad de México a decir que, como en otros rubros –la seguridad es su peor fracaso-, en el educativo no ha podido y se lo regresa a la federación. Reconoce, pues, que en tres años –a la mitad del camino, como lo pregonan en su vocería oficial-, no pudo encontrar solución a los problemas de la Secretaría de Educación, incluyendo sindicatos- y, a la mitad del camino, mejor arroja la toalla admitiendo su fracaso. Podrá poner miles de pretextos para ello, pero es un fracaso y esto no se puede maquillar. He aquí algunas preguntas que puede responder él o su vocera oficial, pero con la verdad no con medias tintas. ¿Hasta ahorita se dio cuenta de que no podía?, si lleva tres años “gobernando” Michoacán. ¿Por qué no lo hizo antes? ¿Por qué no se lo regresó a Enrique Peña Nieto? ¿Por qué se esperó para hacerlo a Andrés Manuel López Obrador? Bueno, una posible respuesta y que está en boca de la mayoría de los michoacanos, es porque a Enrique Peña Nieto le debe la gubernatura y no podía fallarle al patrón. Espero que esta respuesta sea la misma que tienen Silvano y su vocera, aunque no creo en tanta honestidad de su parte.

Purgatorio

Dicen que no hay corte que no tenga su bufón y el bufón de la corte silvanista es Antonio Soto Sánchez, quien, más que presidente del PRD, es una especie de muñeco que repite lo que el ventrílocuo Silvano Aureoles Conejo murmulla. A Soto Sánchez, pues, póngale el nombre que más le guste de estos dos: Neto o Titino.

Paraíso.

El paraíso se lo tiene ganado Roberto Monroy García, el secretario municipal de Turismo, quien va poco a poco recuperando el Plan Luz y las Tenencias de Morelia, en el aspecto turístico, y que fueron, relegadas, abandonadas por otras administraciones. De seguir como va  (NR. El aparecer en el Paraíso no significa que en ediciones posteriores sean clientes del Infierno o el Purgatorio)