Por Héctor Torres

El director del Centro de Readaptación Social (Cereso) David Franco Rodríguez, conocido como Mil Cumbres, Félix López Rosales, aseguró que el compromiso responsable de todo el personal ha permitido que se cumplan a cabalidad, y con buenos resultados, los ejes de la reinserción social.

Dijo que asumió el cargo en abril de 2017 y recibió el centro con 1704 internos y ahora son 1628 entre varones y mujeres. Puntualizó que el centro inició operaciones en 1996 y lo recibió con algunas deficiencias que han venido subsanando paulatinamente, sobre en infraestructura.

López Rosales dijo que cuando llegaron algunas de las tiendas del Cereso eran controladas por internos y han recuperado la mayoría, lo que les ha permitido contar con recursos propios que se han aplicado en mejorar las instalaciones, pero también para la adquisición, por ejemplo, de medicamentos, que es de lo que más de adolece en los centros penitenciarios.

En este rubro, destacó que para el abastecimiento de medicinas han recibido apoyo de la Secretaría de Salud y de organizaciones civiles.

No obstante, añadió, tienen que comprar cada semana medicamento controlado porque tienen 44 internos que precisan de los mismos y los cuales están bajo la supervisión médica del Hospital Psiquiátrico.

Asimismo, los recursos propios han servido para corregir algunos desperfectos como, dijo, el sistema de drenaje ya que se tronó la tubería y había que repararla.

Resaltó que se siente satisfecho porque han realizado, junto con su equipo de colaboradores, un buen trabajo porque, además, el personal sindicalizado se ha sumado a la labor de manera comprometida y responsable.

“Todos hemos hecho un solo cuerpo y ha habido un gran compromiso de los sindicalizados lo que ha permitido sacar a flote el trabajo”, aseveró.

López Rosales agregó que a los talleres que ya estaban trabajando como talabartería y carpintería, en su periodo al frente del Cereso sumó dos talleres de tapetes en los que están trabajando más de cien personas.

Asimismo, se cuenta con una recicladora en la que hay más de treinta personas laborando y en proyecto está la construcción de una nave industrial para el enjaretado de arpillas.

Todo eso, resaltó López Rosales, permite que los internos estén trabajando, ocupados en el aprendizaje de un oficio que posibilita su readaptación a la sociedad una vez que alcancen su libertad.

El gobernador Silvano Aureoles Conejo “nos mandó a trabajar y eso hemos hecho”, afirmó y añadió que tanto el secretario de Gobierno, Pascual Sigala Páez, como el coordinador del Sistema Penitenciario, General Jaime Contreras López, están al pendiente de que se apliquen los cinco ejes de la reinserción social.

En este sentido, López Rosales especificó que ven lo del respeto a los derechos humanos, el derecho a la salud, la educación –cuentan con primaria, secundaria y preparatoria abierta, y reciben el apoyo del Colegio de Bachilleres y el INEA-, el deporte y el trabajo y la capacitación.

Destacó que está en vías de concretarse un convenio con la Universidad Virtual para ofertar cinco licenciaturas a los internos.

Todo ese conjunto de líneas de trabajo, indicó, ha permitido que los propios internos valoren lo de su reinserción social, sobre todo en lo que se refiere al aprendizaje de algunos oficios, rubro en el que reciben el respaldo de instructores del Cecati, del Icatmi y de Seimujer que también envía capacitadoras. A lo que se suman organizaciones de la sociedad civil, como Evas, que capacita a las féminas.

A la acción de gobierno y sociedad civil, destacó, se aúnan el interés de los propios internos que piden otros cursos y está en proceso, subrayó, la realización de la licenciatura en derecho para las personas privadas de la libertad y ya hay doce personas que, para tal fin, han presentado sus documentos, aunque aspiran a que sea un grupo no menor a 20 alumnos.

No se deja de lado el esparcimiento y recordó que la Universidad Michoacana, el año pasado, llevó conciertos cada mes con muy buenos artistas; recibieron a Estudiantinas de Colombia, de San Luis Potosí y de Morelia; hicieron callejoneadas dentro del Cereso; se presentó el tradicional Torito y artistas de Pátzcuaro escenificaron algunas obras de teatro.

Por otro lado mencionó que el nuevo sistema de justicia penal, Sistema Acusatorio Adversarial, ha cambiado el chip porque había la costumbre de procesos demasiado largos y aquí hay, puntualizó 104 personas privadas de la libertad con más de cuatro y hasta siete años que llevan en proceso.

Y con el nuevo sistema se han agilizado los trámites y los que están en proceso saben pronto cuál es su condena, son absueltos o son sentenciados y si ha beneficiado, pero esto no quiere decir que estén saliendo de manera rápida pues los jueces están haciendo su trabajo y lo están haciendo muy bien.