SAMUEL MALDONADO B.     7 DE AGOSTO DE 2018

Desde varios años atrás,  el imperialismo norteamericano ha empujado a través de la Organización de Estados Americanos (OEA), a eliminar de esta organización internacional a la República de Venezuela, empeño que triste, lastimosa o vergonzosamente, el gobierno de Peña Nieto ha seguido.

Todo mundo supone que “La mano que mece la cuna” en el caso de Venezuela, es la del poderoso gobierno de Los Espantados Unidos, a través de Luis Almagro, Secretario de Organización del club de la OEA  y,  ésta  estrategia, debilita y delata

la debilidad tanto de este organismo, como a nuestro país, que alguna vez se le consideró, en América Latina como el hermano mayor, precisamente por su conducta fraternal hacía toda la América Latina.

La OEA obliga prácticamene a la mayoría de los países americanos, a seguir los dictados de Norte América y entre los obedientes,  lamentablemente esta  México, debido sobre todo por la debilidad y miedo de peñita y de su antecesor Fox, que no parecía sino obedecía o a los intereses, no de los mexicanos,  sino a los del poderoso vecino norteño. ¡Afortunadamente, Peña está a escasos meses de la terminación de su administración¡

Con esa conducta de sometimiento a USA, Peña Nieto se ha dejado insultar por Trump y  prácticamente, también se ha ajustado a los ordenamientos de la directiva de la OEA, organismo o que no se asemeja al original versión, pues se ha decantado y, en esencia,  ya no representa  a ningún país.

Como todo país imperial, los espantados unidos han deseado apoderarse de una manera u otra de los grandes yacimientos petrolíferos que tiene Venezuela y, cabe indicar, que siendo Presidente de Venezuela Hugo Rafael Chávez Frías, mantuvo una distancia respetable con el Presidente Obama, pero el actual y majadero Trump, que es una verdadera desgracia para los mismos espantados unidos, impulsa un proyecto  para sacar de la OEA a Venezuela, que es la mayor sanción que este organismo internacional busca aplicarlo al país hermano. Antes y por ordenamientos de los presidentes norteños, fueron corridos de la DEA,  la República de Cuba y la de Honduras, con juicios  basados solamente por el poderío de nuestro mal vecino. Por fortuna, todavía los EE.UU, no han alcanzado el quórum requerido que tanto anhela Trump para sacar a Venezuela de este arcaico organismo panamericano.

¡Pero, cuál es la verdadera razón de los espantados unidos para actuar en forma alevosa? Indiscutiblemente se debe a los riquísimos yacimientos petrolíferos que tiene la República de Venezuela y EE.UU ambiciona quedarse con ellos.

Los países americanos al sur de nuestro México, debieran analizar detenidamente lo que pasa en Venezuela  y lo que pasaría si llegasen a asesinar al Presidente Nicolás Maduro. Ya se presentó el primer intento de asesinato, mismo que afortunadamente no pasó del susto y de varios soldados heridos por los explosivos colocados en un Drón que sobrevoló frente al Presidente  Maduro.

Informaciones sobre lo acontecido,  de inmediato e internacionalmente  circularon. Cabe mencionar que el Presidente Maduro no ha sido un asesino como el clan de los Somoza u otros en América Latina apoyados por USA,  y sí ha sido inconsecuente con quienes no coinciden con su forma de gobernar.

Debido precisamente a las intervenciones que la OEA ha tenido en América Latina, siguiendo los  lineamientos que emanan de Washington, nuestro país debiera hacer un análisis de si seguimos obedeciendo a USA, o bien, rescatamos la doctrina ESTRADA que le dio a México una publicidad internacional y mostró una  fraternidad con los países de América Latina. Esta doctrina debiera ser el ejemplo a seguir y no los lineamientos impuestos por el poder económico .