DON PORFIRIO

 

Dese luego que no me refiero a Porfirio Díaz sino a Alejandro Muñoz Ledo y Lazo de la vega, que es su nombre completo. Porfirio es un ser excepcional, muy inteligente y con una memoria de diez. Dejo asentado que es verdaderamente una enciclopedia, pero además, un personaje político que ha llenado miles de páginas periodísticas, tanto nacionales como en el extranjero.

Ha sido representante de nuestro país en la Organización de las Naciones Unidas, Diputado Federal  y Senador de la República en varias legislaturas y, precisamente por su larga trayectoria política y su basta experiencia,  debiera dirigir el próximo Congreso Nacional, mismo que iniciará sesiones el día primero de Septiembre, próximo, en la que tomará la protesta como Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador .

Desde sus años preparatorianos Porfirio se destacó como líder universitario; terminó sus estudios de Derecho en la UNAM y más tarde cursó doctorados, tanto en Ciencias Políticas, como en Derecho Constitucional, allá en la capital de Francia.

Fue Subdirector de Educación Básica, subsecretario de la Presidencia de la Republica, subdirector del IMSS, Presidente del Partido Revolucionario Institucional, precandidato presidencial varias veces  y, en  su carrera política administrativa, ha pasado por la Consejería de México ante la ONU como coordinador del grupo de los 77. Presidió también el Consejo de Seguridad de este organismo mundial.

Siendo  Vicente Fox titular del poder ejecutivo, tuvo a bien nombrarlo como Embajador de México ante la Unión Europea y, además de otras posiciones diplomáticas, Porfirio es mi  amigo, pues  ¡hemos transitado juntos por varios años!

En fin, Porfirio Muñoz Ledo ha sido lo que ha querido siempre ser, con excepción de la candidatura presidencial que le negó tanto Guillermo López Portillo como Don Luis Echeverría Álvarez.

Cabe señalar que en 1897, cuando un grupo de amigos acompañábamos a Cuauhtémoc Cárdenas y a Porfirio, en la XIII Asamblea del Revolucionario Institucional que se celebraba en el Auditorio Nacional, ambos personajes, fueron prácticamente expulsados del tricolor partido, precisamente por ser revolucionarios e institucionales, lo que era una incongruencia para el poder político del momento.

Expulsados (o corridos) prácticamente del PRI, se presentó  la oportunidad de analizar e impulsar la candidatura de Muñoz Ledo a la Presidencia de la República y, por consideraciones particulares,  el propio Porfirio  rechazó esa posibilidad, considerando prácticamente que, de presentarse la oportunidad de participar en esa carrera, Cuauhtémoc Cárdenas sería mejor candidato pues decía que, cito: “el Ing. Cárdenas es una gente limpia”.

Ciertamente, Porfirio Muñoz Ledo, tiene ciertas dificultades para caminar  o para desplazarse y requiere de cierta ayuda,  pero a sus ochenta y tantos años, su razonamiento, sus conocimientos y su basta  experiencia legislativa y diplomática,  es mejor a la de muchos legisladores jóvenes y viejos.

Desde siempre, el Congreso Nacional (ambas cámaras) ha sido manejada a gusto del Sr. Presidente de la República en turno y, quienes la han dirigido, sus genuflexiones, postraciones o  reverencias al ejecutivo en turno, les ha dejado muchas regalías y, por esoes muy atractiva y peleada tal posesión. Por lo anterior,  cito algunas de las palabras de Porfirio Muñoz Ledo:

 

“Se requiere un cambio radical en el Congreso, ya que éste crea las normas, establece los lineamientos a seguir y con éstos se pueden recuperar las potestades históricas del Poder Legislativo.

El autoritarismo es la negación del Poder Legislativo y por lo mismo, se requiere la Restauración de la República” .

 

Cabe mencionar que en el Congreso Nacional a instalarse próximamente,  no debieran tener cabida los “chuchos” o los residuos que quedan de esas salvajes tribus,  que terminaron por achicar y casi  desaparecer al disminuido PRD,  partido que fue fundado por CCS y que han sido nefastas para la Republica.