Con perdón de los Payasos, cuya actividad merece todo mi respeto, y reconocimiento por divertir a las personas, por comparar su vestimenta con la que usan los toreros, estos asesinos que cuentan con licencia para matar y torturar, en una barbarie, traída por los españoles, y a la que quieren hacer pasar por tradición mexicana y, lo peor, por arte y cultura.

La tortura no es arte ni cultura, ¿o alguno de esos toreros me dejarían clavarle una banderilla para que sientan en carne propia el arte que practican?

Pues en pomposa rueda de prensa Casa Toreros anunció, hace unas semanas, que haría sus carnicerías –ellos les llaman festejos- en Morelia en los meses de septiembre y noviembre. Es decir, vuelven a Morelia los asesinos vestidos de payasos.

Pues bien, ahí Álvaro López, reconoció que la asistencia a sus “festejos” –criminales- ha disminuido e indicó “que tenemos ataques de grupos antitaurinos y grupos de antitradiciones mexicanas, no nada más los antitaurinos están haciendo ruido, son asociaciones europeas y americanas que su verdadero fin es terminar con las tradiciones mexicanas o latinoamericanas, no nada más los toros, es por eso que ahora hemos decidido unirnos con los representantes de las otras tradiciones mexicanas como lo es la charrería, como son los gallos, el jaripeo ranchero, entre otras, para unirnos y poder contrarrestar estos ataques que vienen del extranjero”.

A este señor se le debe aclarar que no somos extranjeros, sino orgullosamente mexicanos que no ven en el asesinato y tortura de toros, ni arte ni cultura y si una violencia desmedida y un crimen con todas las agravantes; premeditación, alevosía y ventaja.

Y, aclararle, también, que el rechazo a la tauromaquia es global y se da en España, Francia, Colombia, Ecuador, Venezuela y México. Otros países, como Argentina. Uruguay, Cuba, Nicaragua. Panamá y Costa las prohibieron……..Y no pararemos hasta que eso ocurra en México.

La violencia que les caracteriza la demostró Luis Sayeg quien, en esa rueda de prensa, dijo que “es una estupidez que el gobierno y otros grupos dizque ambientalistas pretenden decir que esto genera violencia”, y, bueno, la  violencia está en sus palabras, con eso este sujeto dice todo lo que son.

Les dejó links de algunas de las cientos de canciones que se han escrito contra la tauromaquia, para que vean la “crueldad de su arte y cultura”.

https://www.youtube.com/watch?v=nLVFYVhrgLg

https://www.youtube.com/watch?v=h0eoiGSOVhM&index=3&list=PLFC25400D9FDD3993

https://youtu.be/ZgMuc9Zyxk0

 

Voy a hacer un paréntesis para decir que, prácticamente desde que nació, he sido un lector de Récord, que para mí es el mejor diario deportivo del país y en sus páginas jamás he leído una nota que haga alusión a “festejos taurinos” y es que la tauromaquia no es ni deporte ni arte ni cultura, es un crimen, así de simple. Si he leído, en cambio, notas que narran crueldad contra canes y aquellas que resaltan el valor de los perros, sobre todo en situaciones de desastre y tragedias como las causadas por los recientes terremotos.

En Michoacán, cuyo caso se verá en otro artículo, deberían prohibir la entrada de los menores de edad a esas carnicerías, ya que un niño no tiene porqué ser testigo de cómo varios verdugos –con banderillas y espada- torturan y matan a un toro. Eso no es para los ojos de un niño. Habrá que esperar para que tal prohibición ocurra  porque, de momento, se antoja difícil que se concrete porque en el Congreso esos asesinos cuentan con el apoyo de la nefasta e inútil Macarena Chávez Flores, que, aunque, lo niegue, tiene, en el asunto de la tauromaquia, conflicto de intereses.